Testimonial:
Da Esperanza a Otros a Través de sus Vídeos: Shirley Bard
Si le pidiéramos a Shirley Bard que se definiera a sí misma, nos diría que se considera una mujer de edad avanzada normal, que no tiene mucha paciencia, pero que cuenta con un gran sentido de la determinación. Si preguntamos a la AARP (Asociación Americana de Personas Jubiladas) o a algunos de los veteranos de guerra que ha entrevistado, probablemente nos describirían a Shirley como llena de energía, emprendedora e incluso algo… tenaz.
Shirley es una responsable de telecomunicaciones jubilada, con poca experiencia en informática ni en grabación de vídeo que encontró una forma de alcanzar su objetivo de apoyar a las tropas estadounidenses y a varias generaciones de veteranos entrevistándolos y creando vídeos con sus historias para la Biblioteca del Congreso de Washington, DC.
“Empecé a editar vídeo cuando me hice voluntaria de la asociación Big Bear, en California, a mediados de los años 1990”, explica Shirley. “Mi intención era mejorar el proceso de toma de decisiones de algunos funcionarios, cuyo comportamiento y decisiones intimidatorias estaban teniendo un impacto negativo en la economía local (especialmente en la de veteranos mayores y jubilados). Pretendía grabar en vídeo reuniones reales y mostrarlas en la TV local antes de que se tomaran las decisiones. Si el público podía ver cómo se comportaban algunos funcionarios durante estas reuniones, aún había una esperanza para el cambio. Aquí fue donde todo mi mundo tomó un giro radical. De repente, me di cuenta de que también era importante poder documentar lo que se decía durante las reuniones del Departamento de gestión del agua y de reclamaciones por motivos de agua. Por último, era esencial poder grabar las historias de personas mayores que se quejaban de haber recibido un trato vejatorio cuando llamaban al teléfono de urgencias 9-1-1".
Shirley adquirió su primer ordenador en 1996, lo configuró ella misma y aprendió a usarlo por sus propios medios. Admite que el primer año lo pasó bastante mal, sentándose frente al ordenador desde por la mañana simplemente para llegar, en algún momento de la noche, a preguntarse cuándo había pasado el día, y yéndose a la cama para empezar de nuevo a la mañana siguiente.
“Así estuve durante varios meses muy duros”, recuerda Shirley. “Andaba maldiciendo aquella dichosa máquina por toda la casa, mientras me esforzaba por aprender a "dominarla". Mi mayor logro durante aquellas semanas/meses fue desarrollar una capacidad increíble para resistirme a la tentación de tirar el ordenador por la ventana durante el proceso de aprendizaje. En algunos momentos, mi frustración era realmente enorme”.
Aún así, Shirley admite que ser autodidacta también tiene sus ventajas, incluyendo la habilidad (conseguida tras muchas horas de intentos y errores), para entender las bases de cómo funciona un ordenador.
“Ahora puedo diagnosticar y arreglar muchos de los problemas que aparecen en el ordenador, lo cual me ahorra un tiempo considerable”, afirma Shirley. Quería aprender a manejar el ordenador principalmente por su capacidad para procesar textos. Y además, claro está, para enviar y recibir correos electrónicos. Desde entonces he aprendido a buscar en Internet, lo cual hago con bastante frecuencia, y a editar vídeo, claro está”.
Cuando al principio Shirley decidió crear vídeos, no tenía mucha experiencia con su cámara de fotos, y mucho menos con una cámara de vídeo. No obstante, esto no supuso un obstáculo y al poco tiempo ya había grabado su primera entrevista, quedándole sólo una cosa por hacer… la edición.
“Cuando empecé a buscar algún software para crear películas no tenía ni idea de lo que tenía que buscar ni de lo que me podía esperar”, admite Shirley. “Elegí Pinnacle Studio™ 8 porque la “caja” me resultó fácil de entender. Había otros programas, pero Studio me parecía el más idóneo para mí, para lograr más fácilmente mis objetivos y cubrir mis necesidades. Me lo llevé a casa, lo instalé en el ordenador y mi primer producción fue tan sencilla que no podía creérmelo”.
Gracias a la facilidad inicial para aprender a editar con Studio 8, Shirley se convirtió en una cliente fiel y desde entonces ha accedido a numerosas actualizaciones.
“Actualmente utilizo Pinnacle Studio™ 11 Movie Box® Ultimate” afirma Shirley. “La verdad es que ya ni miro otros programas de edición de vídeo. Me encantan las características y aplicaciones que ofrece Studio. Es muy divertido jugar con tantos efectos. Además, estas herramientas me permiten realizar vídeos con un aspecto más profesional, a la altura de los veteranos con los que trabajo”.
En su trabajo como voluntaria en la asociación AARP Chapter 239 Encinitas, en California, en un programa llamado Proyecto Esperanza (Project Hope), las memorias que Shirley tiene grabadas en vídeo sirven para varios propósitos: crear historias de vídeo de las experiencias personales de generaciones de veteranos de guerra, honrarlos por lo que son y lo que hicieron por su patria, y proporcionar a esta nueva generación de veteranos de guerra la tranquilidad y esperanza que produce el saber que otros supervivientes de la guerra, que pasaron por la misma situación traumática que ellos pasan actualmente, lo han superado y han conseguido que las heridas abiertas cicatricen.
“Proyecto Esperanza fue fundado originalmente por el Dr. Abe Krems, para ayudar a los mayores a ser independientes el mayor tiempo posible. Pero desde el principio, la grabación de las historias de los veteranos ha supuesto una nueva oportunidad. La oportunidad de ayudar a los veteranos de San Diego a conseguir la ayuda psicología que necesitan desde el momento en que vuelven del frente” explica Shirley. “San Diego cuenta con excelentes servicios para veteranos, pero no todo el mundo los conoce. Si los servicios no se conocen, los veteranos pueden perder un tiempo innecesario en recuperar sus vidas. Algunos veteranos incluso han vuelto a los rigores del combate porque cuando habían intentado recuperar sus vidas no sabían qué les estaba ocurriendo ni que existía este tipo de ayuda. Otros, incluso preferían sufrir o morir antes que reconocer que sufrían "esa locura de los veteranos", como comentaba alguno de ellos. Otros muchos, ni siquiera saben que lo que les ocurre tiene un nombre, el PTSD o desorden por estrés postraumático. Y no hay nada de lo que avergonzarse por ser humanos y estar traumatizados por los horrores de la guerra. ¿Quiénes serían si no? Nos enfrentamos a un gran desafío con los nuevos veteranos que están llegando de Irak”.
El Dr. Krems y Shirley quieren producir algunos vídeos que ayuden, en un futuro, a eliminar algunas de las lacras del desorden por estrés postraumático; con un poco de suerte podrán hacer ver, incluso a los soldados más fuertes, que lo que sienten es humano y que el hecho de tener ayuda para soportarlo mejor no significa que sean más débiles.
“A menudo es complicado no involucrarse emocionalmente con las historias”, comenta Shirley. “Algunos de estos veteranos son muy jóvenes y han convivido con demasiado horror. A veces me pregunto cómo han podido soportarlo. Estos vídeos muestran a la gente memorias reales de niños de 17, 18 y 19 años a los que se les ha enviado al INFIERNO y han sobrevivido… no sólo físicamente sino emocionalmente. Estos chicos y chicas son increíbles. Por eso, el producto final tiene que estar a su altura. Mi deseo más secreto es ser capaz de conservar más historias históricas de este tipo y poder promocionarlas de mejor forma, para que puedan verlas más personas. En ellas incluiría no sólo a los recientes veteranos de Irak, sino también a soldados de la II Guerra Mundial, las guerras de Corea o Vietnam, o los que participaron en la Tormenta del Desierto. Todos los días mueren veteranos de guerra y sus memorias nunca quedarán documentadas”.
Según Shirley, uno de los vídeos acabados narra la historia de un chico de 18 años del medio oeste que se vio de repente en medio de la guerra de Vietnam, sin tiempo para coger aliento, esquivando balas y otras "incursiones" (término de guerra que significa un ataque enemigo). Lo más impresionante de este soldado del cuerpo de los Marines es cómo ha sido capaz de sobrevivir a aquello y adaptarse tan bien, a pesar de todos los horrores de los que fue testigo.
“Otros muchos no han tenido la misma suerte”, explica Shirley. “Y las familias de los que vuelven con los síntomas de la posguerra no entienden qué está pasando ni saben cómo ayudarlos porque, a menudo, los veteranos no hablan de ello. Localmente queremos producir un DVD que ayude a todos a comprender mejor por qué tiene lugar el desorden de estrés postraumático, qué hay detrás de muchos comportamientos sintomáticos extraños y qué se puede hacer para aliviar estos problemas. Creo que todos los esfuerzos que hagamos para crear películas que ayuden a combatir esta lacra no puede sino ayudar a los hombres y mujeres que lucharon por nuestro país, y deben ser realizados como un esfuerzo de colaboración con ellos”.
Armada con una cámara digital estándar, una pila de cintas de vídeo y su compromiso personal de producir vídeos con aspecto profesional, Shirley ha conseguido documentar historias de guerra personales de muchos hombres y mujeres, y pronto tendrá una biblioteca de historias que van desde la guerra actual a un soldado originario de Búfalo que perteneció al 9º y 10º Batallón de Caballería.
“Cada historia es tan sorprendente…” afirma Shirley. “La mayor de mis satisfacciones es poder ver la cara de los veteranos cuando ven su historia documentada.
El coste de la producción corre a cargo íntegramente del Proyecto Esperanza. Es una labor que realizo con mucho amor. Además de la copia que se envía a la Biblioteca del Congreso, cada veterano también recibe su propia copia gratuita. Todos ellos, así como sus familiares, las adoran. Significa mucho para ellos saber que su servicio y sacrificio es importante, y permanecerá en la memoria. Por último, nos gustaría producir discos DVD de calidad que se pudieran emitir por los canales de la TV local de San Diego. Como Ken Burns” comenta Shirley.
Alguna vez se ha emitido alguna historia acabada de los veteranos en las reuniones de la AARP en las que, según Shirley, han sido calurosamente recibidas, no sólo por su contenido, sino también por la calidad general de la edición y producción de los vídeos.
“Sólo soy una persona normal y corriente, y algo mayor”, confiesa Shirley. “Lo cual prueba que se puede enseñar nuevos trucos a un perro viejo. La verdad es que soy una persona muy determinada en acabar las cosas que empiezo pero con Pinnacle, la producción de vídeo es muy sencilla incluso para una persona ordinaria y sin formación informática, como yo. Si yo puedo editar vídeo, cualquier puede hacerlo”.
Shirley Bard
9071 Hillery Drive
San Diego, CA 92126
858 689-8130
sbard@aol.com
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